La mayoría de escapes ocurre en momentos cotidianos: una puerta abierta, una visita inesperada, un ruido fuerte. Anticiparlos es la mejor prevención.
Revisa el ajuste del collar cada semana, mantén la placa de identificación legible y define rutinas de salida con la correa siempre puesta antes de abrir la puerta.
Si usas LovetraQ, configura una zona segura alrededor de casa para recibir un aviso oportuno cuando algo cambie.
