La mañana empieza con el paseo del parque. El dispositivo va en el arnés y no cambia nada en la rutina: sigue corriendo, olfateando y saludando.
Al mediodía, la zona segura de casa queda activa mientras la familia trabaja.
Por la tarde, otra caminata; por la noche, carga y descanso. Tecnología que acompaña sin interrumpir.
